miércoles, 11 de octubre de 2017

Las monedas de oro


"Al final del arco iris hay una olla con monedas de oro que cumplen deseos. Para tomarlas debes esperar a que llueva con sol, luego das un buen salto hasta las líneas de colores". Desde que Judy me lo dijo ya no podía pensar en otra cosa, necesitaba las monedas para que mi único deseo se hiciera realidad: que Judy no se fuera nunca. Llovía el día de mi cumpleaños. Entre las nubes asomaban manchones de cielo azul y yo cruzaba los dedos para que el sol se asomara. Resbalé antes de terminar la invocación, al caer sentada las tejas se deslizaron unas sobre las otras llevándome con ellas. Cuando desperté en el hospital y quise moverme, sentí como si la vida me comenzara en los ojos y se me terminara en el cuello. Tetraplejía, había dicho el doctor. 
Al regresar a casa no encontré a Judy, se había esfumado. Desde mi cama veo las noches y los días pasar. A veces, cuando llueve, un pájaro choca contra el cristal de la ventana.
Una vez me pareció ver a Judy.



2 comentarios:

Anónimo dijo...

Guay ! Que buena escritora, combina la sencillez de la narración con motivos profundos que no son tan sencillos de expresar. Me gusta mucho como escribe.

CAROLINA MENESES COLUMBIÉ dijo...

Muchas gracias, Anónimo.