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Analogías fundamentales

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Lo veo entrar a la biblioteca y me ocurre lo mismo que con los libros: algo en él me llama la atención y trato de iniciar un acercamiento discreto, como cuando leo el resumen de la contratapa para orientarme. ¿Hasta dónde valdría la pena llegar?
Una relación o lectura liviana y rápida, de las que no dejan huella porque la cosa no da para más. Una relación o lectura ni tan superficial ni tan profunda, como las del verano. Podría ser que al conocerlo quisiera llegar un poco más allá de la mitad. Podría gustarme la forma. Y el contenido. Sentir la urgencia de descubrir la historia no contada, el desafío de entender su conflicto y los vericuetos de la trama, la necesidad de escuchar sus palabras certeras, con ese toque irrepetible que transforma lo cotidiano. Al llegar a ese punto decidiré que no  lo perderé de vista, que lo mantendré a mi lado por un largo, largo tiempo, así como por nada del mundo perdería un libro apreciado prestándolo a alguien que jura en vano, sin una pizca de convicci…

Treinta segundos al menos

Por una vez podrías tomar en serio lo que tan en serio siento por ti, una sola vez no es pedir mucho. No se abrirá la tierra, no se levantarán los mares ni caerá un meteorito. Estarás a salvo de cualquier peligro por una sola vez que me tomes en serio. Fíjate qué poco.

Cómo me puedes pedir que desaparezca de tu ruta, de las reuniones familiares y de amigos, del whatsapp, del correo electrónico y del messenger, mientras exiges que no te borre del  facebook para seguirme el rastro porque dices quererme mucho aunque me soportes poco.
No es serio que a diario me seduzcas, que comentes mis estados, que marques territorio con frases admonitorias cuando adviertes presencias ajenas o sospechosas y, lo peor de todo, que me etiquetes en tus fotos de perfil si sabes que al mirarte el corazón se me une al estómago en caída libre con aterrizaje brusco.
Sin embargo, como yo sí te tomo en serio cometo el imperdonable lugar común de mirar la luna porque pienso en ti. Y aunque sé que detestas los lugares…