martes, 3 de noviembre de 2009

No puedo escribir











No puedo escribir.
Porque la silla es baja.
Porque es muy tarde.
Porque la luz es blanca.
Porque los hijos.
No puedo escribir.
Porque la mesa es alta.
Porque es muy temprano.
Porque está oscuro.
Porque la casa.
No puedo escribir.
Porque las teclas saltan.
Porque hay mucho ruido.
Porque el dolor de espalda.
Porque el trabajo.
No puedo escribir.
Porque los lentes viejos.
Porque el silencio.
Porque los amigos.
Porque mañana.

2007
© Carolina Meneses Columbié